You are currently browsing the category archive for the 'PARÍS EN 4 DÍAS' category.
Mi novio y yo decidimos hacer una escapadita de 4 días a París. Salíamos desde Valencia con Clickair un jueves y volvíamos el domingo. Compramos el vuelo un mes antes con precios todavía relativamente competitivos. La suerte es que la salida era el jueves por la mañana temprano, alas 10 y media ya estábamos con maletas incluidas en París y volvíamos el domingo a última hora de la tarde con lo que prácticamente teníamos 4 días completo en la capital gala.
PRIMER DÍA
A las 7:45 salía el vuelo con llegada a las 9:50. Sin retrasos ni pérdidas de maletas. Llegábamos al aeropuerto de Orly, allí compramos un billete que combinaba metro y tren de cercanías para 4 días (París Visité, no sé si es la opción más barata, costaba sobre 48 euros, pero sí la más cómoda) con él nos pudimos desplazar hasta el centro de París. Bajamos en la estación de metro de Concorde que era la más cercana a nuestro hotel: Hotel du Continental (150 euros la noche en habitación superior que era un poquitín más amplía, muy céntrico y limpio, caro, como todo en París)
Dejamos la maleta en el hotel y salimos con mapa y guía en mano para emprender nuestra visita a la ciudad.
Lo primero que nos encontramos fue la place de la Vendome con su columna de Napoleón en el centro de la misma que nos recordó a la columna de Trajano de Roma. De allí a la Place de la Concorde y nuestra primera visión a lo lejos de la Torre Eiffel.
Tras eso emprendimos un largo paseo a través de los Campos Elíseos donde comimos en una de sus terrazas para llegar al Arco del Triunfo.
¡¡Es todo tan grande!!…. no hay nada pequeño en esa ciudad. Nuestra idea era subir a lo alto del Arco del Triunfo para ver las vistas desde allí pero tras la comida nos veíamos incapaces de emprender la escalada así que cambiamos los planes para dirigirnos en metro hasta la parada que nos acercaba a la Torre más famosa de la ciudad .
La Torre Eiffel. (cogimos línea 6 de metro y bajamos en la estación de Bir HaKeim). Por suerte en esa época no hay demasiados turistas y casi no tuvimos que hacer colas para comprar los Tickets para subir (unos 8 euros aprox por persona).
Decidimos subir únicamente al 2º piso por evitarnos la cola que hay que hacer allí para subir al último piso y porque hacía frío y no nos apetecía morir congelados arriba. De todas formas las vistas desde la segunda planta ya son impresionantes.
Una vez hechas las fotos de rigor y contempladas las vistas bajamos y paseamos por la orilla del Sena en dirección al Museo de Orsay. Pasamos por el Pont de l’Alma (conocido por la trágica muerte de Lady Di), la Explanade de los Inválidos y por último al Museo, que desde mi punto de vista, es el más “imprescindible” de París, pero bueno, para gustos, colores….
Los jueves el museo estaba abierto hasta las 21:30 lo que nos daba más margen, pero la verdad, siendo sinceros, nosotros somos más de pasear que de ver museos…
Tras contemplar a los Impresionistas y la fabulosa arquitectura del museo volvimos paseando hasta la zona de la Opera, vayas donde vayas acabas encontrando algún edificio majestuoso.
Por fin, rendidos y con los pies destrozados compramos algo en una tienda de barrio para cenar en la habitación del Hotel… en un día ya nos habíamos gastado la mitad de nuestro presupuesto….
SEGUNDO DÍA
Amanecimos sin prisas, queríamos ver todo lo posible pero al fin y al cabo era un viaje de placer… Ese día lo habíamos reservado para ver Montmartre, Sacre Cor, Notre Dame y acabamos incluso dando un rápido vistazo al Louvre.
Cogimos el metro hasta la parada de metro de Abbesses donde desayunamos en una terracita, un gran desayuno para coger fuerzas. Posteriormente fuimos a Pigalle donde vimos el archiconocido Molino Rojo. Tras las fotos de rigor volvimos a Montmatre para pasear por sus empinadas calles, decidimos seguir uno de los circuitos a pie que proponía la guía Planet Lonely que se iniciaba en la Place Blanche y pasaba por sitios tan emblemáticos como el cabaret Au Lapin Agile, Mouline de la Gallete, La Maison Rose , la Place de Dalida hasta llegar al Sacre Cor con sus magníficas vistas.
Luego dimos la vueltecita de rigor por la Place del Tertre con sus decenas de pintores y caricaturistas y ese ambientillo bohemio que le dan esa magia especial que tiene París.
Como anécdota decir que durante el recorrido pasamos por dos puntos emblemáticos de la película Amelie, para los más cinéfilos, por un lado la cafetería donde supuestamente trabajaba la protagonista, Café de Deux Molins en la rue Tepic 18, y por otro la famosa tienda, la tienda del Maison Collignon en 56 rue des Trois Frères

Ese día decidimos aconsejarnos por la guía Lonely para buscar un sitio donde comer y la verdad es que nos fue de fábula, comimos de menú en Relais Gascon en rue des Abbesses, cerca de la famosa boca de metro de homónimo nombre…
Con la panza llena cogimos el metro para ver la place de la Republique, donde lo único destacable era la estatua de Marie de París y de allí andando hasta los alrededores del Centro George Pompidou donde nos sentamos a descansar en su enorme explanada donde músicos y malabaristas hacían de las suyas. No entramos en el museo, hay que hacer una selección en tan poco tiempo…
Una vez recargadas las pilas de nuevo en marcha hacia el Hotel de la Ville, Ste- Chapelle y Notre Dame… ¿Qué se puede decir que no se haya dicho antes de esos edificios?… es magnífico, tanto por dentro como por fuera… paseamos por sus alrededores, cruzamos el famoso Pont Neuf con la estatua ecuestre de Enrique IV.
Paseamos por la orilla del Sena hasta llegar a las puertas, o mejor dicho Pirámide del Louvre. Al ser viernes sus puertas cerraban a las nueve de la noche, y al comprar la entrada a partir de las 6 de la tarde tenías un descuento de 3 euros, así que por 6 euros por cabeza pasamos un par de horitas para dar un rápido vistazo a las salas más famosas del museo. Conseguimos ver la famosa Mona Lisa (eso sí, en 5º ó 6º fila) y sinceramente, yo a pesar de no ser muy amante de los museos salí especialmente cabreada por la actitud de pasotismo de todos los vigilantes del museo que no decían nada ante el uso indiscriminado de flashes por parte de los miles de turistas que entraban… ¿realmente lo que se exponen son obras originales?…. mmmmmm
Rendidos de un día tan intenso volvimos a la tiendecita de barrio cercana al hotel a llenar las alforjas para nuestro manjar nocturno en la habitación.
TERCER DÍA
Ese día hacía más frío y tuvimos que cambiar los planes sobre la marcha por distintos motivos, algunos sitios como las catacumbas estaban cerrados por obras y luego la lluvia…. En fin, ese día empezamos cogiendo el metro para ir hasta la zona donde se encontraban las catacumbas que estaban cerradas así que paseamos hasta los jardines de Luxemburgo por los que estuvimos paseando entre sus estanques y explanadas donde antiguamente se representaban teatros de marionetas.
Seguimos pateando por las calles de París hasta llegar a la puerta de la iglesia de Saint Michelle y posteriormente callejeamos hasta encontrar la famosa librería de Shakespeare & Company (pasamos tanto por el local donde se alojaba la librería original que fue cerrada por los nazis como por la actual, más “turística” y escenario de algunas películas como Hasta el atardecer…….. mmmmmmm…. Me encanta reconocer escenarios de películas que me han gustado).
Comimos por la zona (en el Bistro Romain; Quai des Gr.Augustins) y posteriormente “paseito” por la orilla del Sena hasta encontrar una parada de Bateaux, ese “paseito” en realidad fue de punta a punta del Sena, ya que la parada de los barcos que cogimos está a la altura del Pont de l’Alma (hay dos compañías que se pueden coger en ese punto, los Bateaux-Mouches y los Bateaux-Parisiens, son los típicos barquitos de recorrido de una hora y media con grabaciones en varios idiomas…)… desde mi punto de vista y aunque sea del todo “tourist-tipical” es imprescindible ese paseo en barco.
Tras bajar del barco fuimos paseando hasta el Grand Palais, pasamos por la estatura de Churchill, y llegamos hasta el Museo de l’Orangerie, cuya entrada nos costó 7’5 euros por cabeza, para poder contemplar los nenúfares de Monet.
Luego de camino al hotel paseamos por la Rue Saint Honoré, pasando por el renombrado restaurante Maxim, la chocolatería Laduree y un montón de tiendas de grandes marcas cuyos precios iban seguidos de muchos ceros…. Tras eso al hotel a darnos una duchita y buscamos un lugar para cenar. Una vez cenados y un con frío de mil carajos no podíamos irnos de París sin contemplar el Sena y la Torre Eiffel iluminados…
CUARTO DÍA
Era domingo, nos levantamos con la idea de ver el maratón de París que se celbraba ese día pero no lo conseguimos así que lo sustituimos por el recorrido que proponía la Lonely por el Barrio de Montparnasse, desde la parada del metro de Cardinal Lemoine pasando por el que fue el domicilio de Hemingway, la place de Contrescarpe (una plaza muy bonita con algarrobos y una fuente) donde se encuentra el café Delmas frecuentado por Hemingway y el club musical Au Negre Joyeux, y caminando llegamos hasta lugares tan significativos como el Pantheon y la place de la Sorbonne.
Cogimos el metro en la Sorbonne para dirigirnos al cementerio de Pére Lachaise donde se encuentran enterrados algunos ilustres personajes como Chopin, Balzac, la cantante Edith Piaf, Oscar Wilde, Jim Morrison… se trata del cementerio más visitado del mundo y en su entrada hay un mapa con las calles del cementerio y la localización de las tumbas más famosas… nosotros hicimos la foto del mapa al entrar y la verdad es que luego nos vino de lujo para poder irnos situando…. En fin, será el cementerio más visitado del mundo pero la verdad es que no deja de ser algo tétrico eso de ir paseando entre tumbas….
Tras eso cogimos de nuevo el metro y volvimos hacia la zona de la Opera, ya queríamos estar cerca del hotel para comer, pasear un poquito y coger las maletas para irnos al aeropuerto. Ese día coincidimos con una gran manifestación que exigía la liberación Ingrid Betancourd. La verdad es que el ver esas manifestaciones, cruzarnos con coches oficiales rodeados de escoltas….te hacen darte cuenta de que París, además de ser una ciudad inminentemente turística sigue siendo una de las principales capitales del mundo.
Comimos y dimos un paseíto mientras nos caían pequeños copos de nieve… en ese viaje vivimos todos los climas posibles….
Cogimos las maletas y al aeropuerto a por nuestro avión que sufrió un pequeño retraso.
El fin de semana de 4 días en París llegó a su fin…. Vimos muchas cosas en esos cuatro días pero también nos quedaron muchas otras…. Siempre nos quedará algún motivo para volver a París.




